Francisco volvió a vivir con su madre en el pueblo pero no era el mismo: estaba alicaído, apenas hablaba, comía a duras penas... 9 años después de su vuelta a Liérganes desapareció de nuevo y todo el pueblo asumió que volvió a echarse al mar.
En Liérganes hay un Puente Romano (aunque no es romano tiene este nombre). Nada en Liérganes es lo que parece. Como los niños tailandeses que seguramente, si salen con vida de la cueva que les priva de libertad, seguramente algunos de ellos terminen regresando a lo que hoy es su encierro.
